En el marco de la modernización de una planta de tratamiento de aguas ya existente en Gelsenkirchen, se instaló, entre otras cosas, un nuevo sistema de flotación fabricado en acero dúplex, como parte de una revisión programada. El sistema de flotación forma parte de una planta de tratamiento físico-químico que incluye la eliminación de aceites y la deshidratación de lodos. Mientras que la planta en su conjunto está diseñada para un caudal de aguas residuales de 10 600 m³ al día, la capacidad nominal de la unidad de flotación oscila entre 500 y 700 m³ al día.
Nuestra tarea va más allá de la renovación de componentes individuales de la planta. El nuevo sistema de flotación debe integrarse en la planta de tratamiento de aguas existente y funcionar de forma fiable en combinación con los sistemas existentes y las etapas de tratamiento posteriores.
Flotación para la separación de sólidos y componentes oleosos
La flotación separa de las aguas residuales las sustancias finamente dispersas que resultan difíciles de eliminar mediante la simple sedimentación. Para ello, se adhieren finas burbujas de gas a las partículas y a las gotitas de aceite. Los copos, ahora más ligeros, ascienden hasta la superficie del agua, donde se extraen en forma de lodos flotantes.
De este modo, se eliminan de las aguas residuales los sólidos separables y los componentes oleosos antes de que pasen a las fases de tratamiento posteriores.
Acero dúplex para condiciones de funcionamiento exigentes
El elevado contenido de cloruro en las aguas residuales plantea un requisito especial para la ejecución del proceso de flotación: por ello, en la instalación se ha utilizado el material dúplex 1.4462.
El acero dúplex combina una elevada resistencia a la corrosión con una buena resistencia mecánica, por lo que resulta adecuado para condiciones de uso exigentes en el tratamiento del agua.
De un componente a una solución integral
El proyecto pone de manifiesto que, a la hora de modernizar las plantas de tratamiento de agua existentes, no basta con centrarse únicamente en cada componente por separado. Lo decisivo es la interacción entre los distintos elementos de la planta y las distintas etapas del tratamiento.
Desde la recopilación de los requisitos, pasando por el diseño técnico, hasta la puesta en marcha in situ, acompañamos a nuestros clientes como socios de proyecto. De este modo, se crean soluciones que no solo se adaptan técnicamente a las tareas específicas, sino que también pueden integrarse en las estructuras de las instalaciones existentes.
¿Cuándo es mejor optar por la flotación en lugar de la sedimentación?
La flotación siempre es la mejor opción cuando:
- La densidad de los sólidos es muy similar a la del agua (sedimentación lenta).
- Hay que eliminar las grasas, los aceites o los tensioactivos.
- Hay poco espacio disponible (las plantas de flotación suelen ser más compactas a igual capacidad de procesamiento).
- Las partículas son hidrófobas (repelen el agua) y se adhieren bien a las burbujas de aire.
¿Cuál es la diferencia fundamental entre la sedimentación y la flotación?
La principal diferencia está en la dirección de la fuerza de separación:
- Sedimentación: Aprovecha la gravedad. Las partículas más pesadas que el agua se depositan en el fondo.
- Flotación: Aprovecha la flotabilidad. Las finas burbujas de aire hacen que las partículas más ligeras que el agua o con baja densidad suban a la superficie, donde se recogen.
¿Se pueden combinar ambos métodos?
Sí, suele ser lo más adecuado. En el tratamiento municipal de aguas residuales, a menudo se lleva a cabo primero una sedimentación y después una flotación.